lunes, 6 de junio de 2011

La mayor forma de expresión americana





Más allá de blancos o negros, de ricos o pobres, de hombres o mujeres, del campo o la ciudad, de estados norteños abolicionistas o estados sureños esclavistas... desde su nacimiento, el jazz aunó todas las pretensiones, anhelos y esperanzas de la sociedad norteamericana de la época. Sin duda, es la música que define los Estados Unidos de América: su idiosincrasia, su personalidad, su propia historia donde la tradición europea, latina y africana se funden.  Como se puede apreciar en la magnífica introducción del mega documental 'Jazz' dirigido por Ken Burns (recomendable en su totalidad, aunque estos primeros minutos son realmente de ensueño), el jazz aglutina a todos los norteamericanos y saca lo mejor de ellos. No hay fronteras, ni barreras; no hay segregación, ni separación de clases. Cuando un grupo de músicos -da igual su procedencia o el color de su piel- se reunen para tocar, todos hablan el mismo idioma: el idioma universal de la música jazz.

Ya dijimos en anteriores entradas, que el jazz tiene su origen en los burdeles del distrito francés de Nueva Orleans. Y fue allí donde los primeros músicos negros empezaron a interpretarlo. Aunque a diferencia del blues, el componente racial afroamericano en el lenguaje del jazz se diluye entre la mezcolanza de influencias de toda índole. Sin embargo, siempre se ha dicho que el jazz es un estilo negro. Una música que por herencia, instinto o genética sólo es 'auténtica' si es interpretada por músicos de color. Existen multitud de controversias relacionadas con el tema, complejo y polémico desde luego. La mayoría tiene que ver con cuestiones más sociales o históricas que meramente musicales, aunque de todo hay.

En el libro 'White Musicians and their contribution to Jazz' se hace una revisión crítica, documentada y exhaustiva, sobre las aportaciones de los músicos blancos al desarrollo del jazz. Y se observa que esos músicos blancos no solo copiaron y se aprovecharon de las formas musicales negras, sino que también existe un alto componente de innovación, creación y riesgo en sus interpretaciones. Pioneros como el trompetista Bix Beiderbrecke, el trombonista y director de orquesta Jack Teagarden o el saxofonista Frank Tumbauer se erigen como influencias decisivas en muchos músicos de jazz, tanto blancos como negros, y son continuamente reivindicados como auténticos impulsores del incipiente estilo. En la era del swing serán Benny Goodman o Glenn Miller los que brillen por encima de sus contemporáneos.


Aún así, nadie duda de que el factor negro resultó determinante en la primera música jazz, tanto en su sonoridad como en su carácter. Ya hemos hablado aquí de Buddy Bolden Jelly Roll Morton. No podemos olvidar a gente como Sidney Bechet, Joe 'King' Oliver Louis Armstrong, figuras claves en el nacimiento y la evolución de la música jazz. Curiosamente, uno menos conocido, el cornetista criollo Freddie Keppard, pudo escribir su nombre en los anales de la historia y ser recordado para siempre como el primer músico en inmortalizar el jazz. En diciembre de 1915 la Victor Talking Machine Company se ofreció para grabarle a él y a su banda la Original Creole Orchesta. Era la gran ocasión de registrar la música que comenzaba a adueñarse de América. Pero sus dudas y, sobre todo, el miedo a que sus competidores copiaran su particular estilo de tocar, hicieron que Keppard rechazara finalmente la oportunidad. Por tanto, los honores pasaron a sus coétanos The Original Dixieland Jazz Band, paradójicamente una banda de músicos blancos procedentes de Nueva Orleans, encabezados por el cornetista de origen italo-americano Nick La Rocca, quien siempre afirmó que el jazz era una invención de blancos que los negros copiaron.

El 26 de febrero de 1917 en los estudios que la discográfica Victor tenía en Nueva York se grababa el primer disco de jazz de la historia que contenía 'Livery Stable blues' y 'Dixieland jazz step'. Su lanzamiento fue todo un éxito de ventas, más de 250.000 copias, y supuso un enorme aumento en la popularidad de la banda, que llegó incluso a realizar giras por Europa. La principal crítica que suele hacerse a la Original Dixieland Jazz Band es que copiaron los patrones de la música afroamericana para autoproclamarse a sí mismos como los 'creadores del jazz', con fines más oportunistas que artísticos. Para otros, no interpretaban verdadero jazz, sino que era una especie de ragtime evolucionado. 

Añadido a esto, existen ciertas dudas sobre si esa fue realmente la primera, algunas fuentes la sitúan en 1916 en la grabación That funny Jas Band from Dixieland donde se cita por primera vez la palabra jazz. Sea cual fuere, la historia ha reservado a la Original Dixieland Jazz Band tan reputado honor y desde luego después de escuchar esta primitiva grabación de 'Livery Stable blues' (con imitaciones de sonidos de animales incluidos por parte de los instrumentos de viento), no cabe la menor de duda de que, por lo menos, supieron captar la vitalidad, la energía y la expresividad de la primera música jazz.





"Muchos compositores han atribuído el ritmo que introdujimos como algo proveniente de las junglas africanas y asociándolo a la raza negra; mi argumento es que los negros aprendieron a tocar este ritmo y esta música de los blancos, el negro no tocó ningún tipo de música semejante a la de los blancos en ningún momento", Nick La Rocca.


5 comentarios:

  1. Interesantísima reflexión... entonces, ¿es música de negros o de blancos?

    La verdad es que yo siempre había pensado que el jazz era música negra, al menos en su origen... pero ahora ya dudo.

    Impresionante y divertidísimo el tema de la Original Dixieland Jazz Band y el documental de Ken Burns, simplemente magistral.

    Gracias, Grooveman.

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  2. De blancos, de negros, de criollos, de latinos, de caribeños...El jazz nace de la mezcla y esa es su principal característica. Por eso a mí me gusta más decir "la música de la cultura popular americana". El comienzo del documental de Ken Burns lo deja claro...

    Gracias por el comentario! :-)

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  3. Muy buen artículo, Grooveman. Tiene mucho sentido que las fechas que mencionas como orígenes del jazz sean 1915-1917. A pesar de la liberación de los esclavos tras la Guerra Civil (1861-1865), las grandes migraciones de negros al norte empezaron con la Primera Guerra Mundial (1914-1918), porque se detuvo en seco la inmigración europea y los negros pudieron ocupar por primera vez los puestos de trabajo para los que hasta entonces habían tenido prioridad irlandeses, italianos y demás. No sé si este hecho tuvo algo que ver con las primeras grabaciones de jazz en el norte. En cualquier caso, siempre me ha parecido fascinante la historia del jazz como reflejo del "melting pot" americano. No deja de ser un reflejo de la heterogénea sociedad estadounidense construida sobre la base europea con influencias indígenas y africanas. Aunque en el jazz parece que el componente africano es mucho más claro, sin duda, pero quizá sea no deje de ser eso: una música de raíz europea con aportaciones africanas y caribeñas. Al fin y al cabo, el ragtime es la adaptación que los afroamericanos hicieron de las bandas de blancos y de la música clásica, mientras que los espirituales son la evolución de los cantos religiosos protestantes.

    El comienzo del documental es tremendo. Muy interesante lo que dice Gary Giddins sobre el individualismo, otro rasgo esencial de la sociedad americana. Nunca me había parado a pensar que pudiera tener relación con el jazz: cada uno toca lo que quiere y como quiere, sin ajustarse a las reglas melódicas de la música tradicional. "Así es como lo hago yo y no importa cómo se haya hecho hasta ahora", un poco reivindicando también esa ruptura con el pasado que es vital para entender cómo funciona EEUU.

    Está claro que la música es en este caso un reflejo evidente de la sociedad de la época.

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  4. Interesantísimo Grooveman..y las aportaciones del ilustre Quelilo. He aprendido mucho leyéndote...siento no poder hacer un comentario a la altura del calado de las reflexiones (estoy agotadita de pensar!!). Y además, como mi propio nombre indica,aún sigo deseando ser negra.
    Sigue así!! Enhorabuena

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  5. Muchas gracias por vuestras atentas lecturas y por las interensantísimas y pertinentes aportaciones!

    Es un placer veros por aquí...

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